Sé feliz, ¡tienes un don especial!

Tener altas capacidades intelectuales puede significar un gran regalo. Entender y aprender de forma rápida y acelerada sobre diversidad de áreas, es divertido y gratificante; sin embargo, en un mundo donde el promedio es el rey, donde se encasilla, clasifica, pondera y, mientras más se acerque al común denominador, mejor, ser brillante o superdotado podría ser desconcertante.

La educación tradicional intenta etiquetar y medir considerando apenas la inteligencia lingüística-verbal y la lógica matemática. A partir de allí se destruye la autoestima de los que no encajan en el modelo y de los que son diferentes.

Ya lo dice el psicólogo estadounidense Howard Gardner en la teoría de las inteligencias múltiples, que todos destacamos de una manera especial en algún área en particular. Dicha teoría explica que existen ocho tipos de inteligencias: lingüístico-verbal, lógico-matemática, viso-espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista.

Todos poseemos una mezcla o proporción particular de estas inteligencias. Entonces, interpretar un test de cociente intelectual puede ser realmente subjetivo.

Hay ciertos parámetros que definen que el cociente promedio de una persona es de 100. A partir de allí existen categorías entre los valores superiores a 100, caracterizadas por ciertos comportamientos o rasgos sobresalientes.

Por ejemplo,

1Resing, W.C.M., y Blok, J.B. (2002). The classification of intelligence scores. Proposal for an unambiguous system. The psychologist, 37, 244-249.

Atender estos talentos especiales o altas capacidades, puede crear angustia entre los padres. Naturalmente, los niños manifestarán sus habilidades si encuentran el ambiente propicio para desarrollarlas.

Una de las principales inteligencias que debemos ayudar a desarrollar en los niños con altas capacidades, es la interpersonal, para que pueden relacionarse exitosamente con sus iguales sin caer en el aislamiento o rechazo.

En mi experiencia personal, con mis hijos, ayudarlos a superar la timidez, a ser más espontáneos y seguros de sí mismos a través de actividades como el baile, el canto y la oratoria, ha sido de gran ayuda para ellos.

Un test de cociente intelectual puede ayudarte a conocer cuáles son las inteligencias más desarrolladas de tu hijo; sirve de guía para conocer su inclinación natural, y así, tomar acciones con actividades que le permitan desarrollar sus talentos, además de permitirles sentirse en armonía consigo mismo y con los demás.

Tener este mapa que indica cuáles capacidades puedes potenciar, ¡se convierte en una aventura! Descubrir a ese pequeño genio o superdotado y verlo crecer en el camino es simplemente un regalo de Dios. Incluso, puede significar un autodescubrimiento para los padres, ya que estos factores son generalmente hereditarios, por lo que con frecuencia los padres también tienen altas capacidades.

Estaré compartiendo más información relacionada con el tema, y así, ayudarte desde mi experiencia, haciendo de este espacio un lugar de referencia para el desarrollo de talentos.